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Los precios dinámicos son una manera interesante de conseguir más ingresos aprovechando las oscilaciones del mercado o las posibilidades financieras de los distintos clientes. Incorporar un sistema de precios dinámicos en una plataforma puede suponer un enorme paso adelante para cualquiera de las empresas con las que trabajemos, pero también implica grandes desafíos. 

La implementación de un sistema de precios dinámicos puede ser un gran éxito o un gran fracaso, dependiendo de cómo se afronte. Por eso debemos tener muy presentes los desafíos de este tipo de tecnologías y los riesgos de implementarlas de forma errónea. Solo si tenemos soluciones para todos estos desafíos deberíamos dar el paso adelante e incorporar el sistema.

Gran cantidad de información

La primera dificultad de un sistema de precios dinámicos pasa por la necesidad de contar con una enorme cantidad de información para poder regular estos precios de forma adecuada. Si no contamos con toda la información necesaria, la plataforma lo tendrá muy difícil para hacer una valoración correcta de los precios que debe ofrecer en cada caso. Necesitamos 'big data'

La información a procesar en cada caso puede variar, pero seguro que tendremos que analizar el stock del producto o servicio que queremos vender, el comportamiento de los clientes que visitan la plataforma, los precios de la competenciaAdemás, debemos considerar variables como la ubicación del cliente, que puede alterarse de manera sencilla con una VPN gratis.

Gestionar esa información en tiempo real

No tiene demasiado sentido ofrecer precios dinámicos usando datos de hace una semana. Se hace necesario tener unos tiempos de respuesta muy cortos, porque, en caso contrario, los precios mostrados no serán los idóneos. Y para eso necesitamos potencia: mucha potencia. Aquí debemos preguntarnos, ¿tiene sentido esta inversión? 

Esta potencia en los servidores tiene un costo que también debemos considerar antes de recomendar la implementación del sistema de precios dinámicos a un cliente. Sí, puede que gane algo más ajustando los precios, pero ¿será suficiente para compensar el gasto extra de la instalación y la gestión del sistema?

Un algoritmo capaz de optimizar los precios de manera flexible

Incluso si tenemos servidores de alta potencia, nos resultará difícil ofrecer los precios correctos si nuestro algoritmo no es lo suficientemente avanzado. Por eso, lo ideal es que el algoritmo pueda entrenarse durante meses con nuestros propios datos antes de desplegarlo por completo. Y eso, claro, también tiene un costo. 


Contar con un algoritmo capaz de procesar todas las variables en tiempo real y de ofrecer soluciones ágiles, podremos optimizar las ganancias de nuestros clientes y hacer que merezca la pena su inversión. Pero hay un largo camino que deberemos recorrer antes de llegar a este punto, y ahí está la clave de su viabilidad.

No todos los productos son aptos para los precios dinámicos 

También hay que considerar que no todos nuestros clientes podrían beneficiarse de un sistema de este tipo. Las ventajas son evidentes si trabajamos con una aerolínea o una cadena de hoteles, por ejemplo. Pero está claro que los beneficios de este sistema no serían los mismos para un fabricante de yogur. 

A veces nuestros clientes nos piden cosas que creen que serán beneficiosas para ellos, pero que nosotros, como profesionales del sector, sabemos que no lo serán. Estos casos, será mucho mejor si podemos ofrecerles una solución alternativa más adecuada a sus necesidades para mejorar sus ventas: por ejemplo, un chatbot

Fidelidad de los clientes

Los precios dinámicos pueden hacer que pierdas la fidelidad de tus clientes.

Incluso si el sistema es adecuado para el tipo de industria con la que trabaja nuestro cliente, es importante equilibrar sus intereses económicos con los de los usuarios de su plataforma. Un ajuste de precios dinámicos excesivo puede causar recelos o incluso rechazo entre su clientela, sobre todo si el algoritmo ve la posibilidad de ofrecer precios abusivos. 

Un error puntual es permisible, pero es evidente que los clientes se distanciarán si perciben una dinámica continua donde una empresa dispara sus precios a la estratosfera de forma continua y sin previo aviso. Aunque en ocasiones sea posible forzar unos precios más altos, no conviene abusar de la capacidad del algoritmo.

Si todo lo anterior está resuelto, ¡ve a por ello!

Los cinco aspectos que acabamos de ver deben considerarse con cuidado antes de optar por la implementación de un sistema de precios dinámico, y tanto nosotros como nuestro cliente debemos tenerlos muy presentes. Si todo está en orden, si el cliente entiende los riesgos y los costos, y si consideramos que el sistema puede ser rentable pese a todo, tendremos luz verde. 

A partir de aquí tendremos por delante la tarea titánica de implementar y optimizar el sistema. Pero las recompensas pueden ser enormes. Si lo hacemos bien, nuestro cliente ganará mucho más, nosotros cobraremos un contrato muy generoso, y tendremos además una excelente experiencia de cara a nuestros futuros clientes.

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