Apalancamiento

El término de apalancamiento hace referencia a la estrategia de inversión que intenta aumentar las ganancias y pérdidas. Para ello, se utilizan herramientas de activos financieros (como créditos, costes fijos, ...) que nos permitan multiplicar la rentabilidad final de la inversión (pudiendo ser positiva o negativa).

Esto implica que cuanto mayor sea el apalancamiento, más riesgos asumiremos aunque mayores ganancias podremos obtener. En concreto, la deuda o algunos costes fijos serán usados para poder aumentar las posibilidades de que se pueda invertir.

¿Qué tipo de apalancamiento poder utilizar?

Dentro del concepto de apalancamiento, podemos observar diferentes tipos de apalancamiento dependiendo del tipo de uso que le vayamos a dar. En concreto, tenemos los siguientes tipos de apalancamiento:

Apalancamiento financiero

Relaciona el capital propio de cada individuo con el crédito que se utiliza para poder realizar una operación financiera. En este sentido, se utiliza la deuda y aumenta la cantidad de dinero que se destina a una determinada inversión.


Un ejemplo de ello es cuando una persona tiene que pedir un préstamo hipotecario para poder adquirir una casa.

Apalancamiento operativo

Por otro lado, el otro tipo de apalancamiento utiliza los costes fijos que se tiene para poder aumentar al máximo la rentabilidad por unidad vendida. Como hemos dicho, trata de relacionar los costes fijos con los costes variables que se utilizan en una empresa en la producción de unos determinados bienes (para los cuales se destinan dichos costes).

Poniendo un ejemplo en relación a lo dicho anteriormente, podemos mencionar la maquinaria empresarial destinada a fabricar los productos de la empresa, o las instalaciones donde se realiza la producción.