IRPF

Mangostar || Shutterstock

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) representa un impuesto que grava a todas los residentes en España la renta que obtienen durante un año.


El IRPF es pagado por todas las personas españolas residentes. Es un impuesto progresivo: cuanto más dinero gana una persona, más porcentaje tendrá que tributar por un impuesto progresivamente mayor.

¿Cuántos tipos impositivos de IRPF existen?

En cuanto a los tipos impositivos, advertir que éstos se aplican cuando los rendimientos anuales de una persona superan los 9 000 euros. Se aplican de forma progresiva, como hemos indicado, en esta escala:

  • De 9 000 euros a 17 360: se paga retención del 24%
  • De 17 361 euros a 32 360: se paga retención del 28%
  • De 32 361 euros a 52360: se paga retención del 37%
  • De 52 361 en adelante: se paga retención del 43%

¿Qué partes conforman la base imponible?

La base imponible la conforman distintas rentas que una persona puede ganar a lo largo de un determinado tiempo (se tiene en cuenta el periodo de un año). De este modo, las rentas son las siguientes:

  • Rendimientos del trabajo. Es la más habitual entre los ciudadanos, pues comprende los ingresos como empleado de una compañía. Esto implica que trabajos por cuenta propia no se incluyen como ingreso a gravar.
  • Rendimientos de capital mobiliario. Se incluyen dividendos o participaciones en beneficios de cualquier entidad.
  • Rendimientos de capital inmobiliario. Se gravará impuestos en los ingresos que se obtengan a través de elementos tangibles. Se incluyen el alquiler de locales, viviendas, ... o de subarrendamientos.
  • Rendimientos provenientes de actividades económicas cuyos ingresos procedan de una actividad empresarial por cuenta propia. La actividad empresarial incluye trabajo y capital conjuntamente y debe estar orientada a obtener dinero.