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La calidad de la deuda se define como la proporción de deuda exigible a corto plazo en comparación de la totalidad de deuda que tiene una determinada compañía.

En este sentido, cuanto más lejanos o improbables sean los vencimientos, mejor será la calidad de dicha deuda. No obstante, no es para nada un dato objetivo. Por ese motivo, podemos afirmar que la calidad de una deuda es mejor si nos centramos en ella cuando tiene coste financiero.


El pasivo espontáneo, el que se gestiona por el propio ciclo productivo genera liquidez en plazo, es el más adecuado a la hora de poder gestionar nuestro pasivo y, por tanto, para mejorar la calidad de nuestra deuda. Por ese motivo, si queremos optimizar esta calidad, este es el pasivo que debemos tener o, al menos, en su mayoría.

Cálculo de la calidad de la deuda

Para poder medir la calidad de la deuda utilizamos un ratio o cociente que nos mide la capacidad del pasivo que hemos descrito anteriormente, en el corto plazo, con el total. Tenemos pues:

Interpretación de la calidad de la deuda

Para empezar tenemos que decir que el valor puede variar entre 0, que sería el mejor de los casos: buena calidad; y 1: cuando la calidad es peor.

Para interpretar esto debemos analizar ambos extremos:

  • El valor 0 representa la concentración absoluta de los vencimientos en largo plazo. Esto, además, es algo casi imposible.
  • Por otro lado, el valor 1 indica que sus vencimientos de exigible se han producido en el ejercicio en curso.
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Última actualización del portal: 14/07/2020