Cobros

Los cobros son los pagos que se reciben por realizar un servicio, por la venta de un bien o bien el pago de una deuda. En general, los cobros son entradas de dinero que se contabilizan en la tesorería empresarial y que el responsable contable debe tener en cuenta.

Normalmente, los cobros pueden venir reflejados en diferentes formatos: facturas, abonos, deudas, ... Todos ellos tienen en común la peculiaridad de que se contabiliza como una entrada de dinero en tesorería, pues se trata de dinero que ha entrado en la empresa mediante una empresa o una persona.

Existen muchas formas de poder realizar un cobro: por efectivo, por transferencia, mediante cheque, pagaré o mediante la cesión de activos. De esta forma, cuando se efectúa con cobro, se liquida una obligación que la persona o la empresa tenía contraída con otra parte.


¿Los cobros y los ingresos son lo mismo?

Por último, es importante destaquemos la diferencia entre un ingreso y un cobro. El matiz más importante es que el ingreso se refiere a la entrada de dinero a la empresa, mientras que un cobro es la entrada de dinero a la empresa con el objetivo de liquidar o eliminar una obligación que se tenía contraída con un deudor.

No quiere decir que la deuda tenga que ser un impago, sino el pago a corto plazo que ésta debería hacer. Cuando se paga por una cosa que acabas de comprar, también es un cobro, por lo que se deberá liquidar haciendo la contraprestación oportuna.

En resumen: debemos fijarnos en el origen y destino del dinero para determinar si se trata de un ingreso o un cobro o de ambas cosas a la vez.